Planta de Café: Tipos, Cuidados y Secretos para 2020

Planta de Café: Tipos, Cuidados y Secretos para 2020

La planta de café implica, como cualquier otra, una serie de cuidados especiales que garanticen su correcto desarrollo y crecimiento. No obstante, antes de concentrarnos en cómo tratar a nuestra planta, es importante que conozcamos todos los tipos de plantas de café que existen.

Por eso, en este artículo vamos a conocer cuáles son los tipos de planta de café, qué cuidados requieren y cuáles son los secretos para aprovecharla al máximo.

¿Estás listo para saberlo todo sobre esta singular especie?

Tipos de planta de café

planta de café

Si hablamos de la planta del café, es necesario, primero, hacer una aclaración: existen cuarenta tipos diferentes de plantas de café en el mundo. Cualquiera de las variedades de la planta de café es proveniente de África. No obstante, hoy en día la planta del café es cultivada en muchas zonas tropicales en todo el planeta.

Gracias a que es un arbusto -o un árbol muy pequeño- la planta del café es perfecta para ser cultivada dentro de una maceta. Esto se debe a que, si bien puede alcanzar los 4 metros y medio en su estado salvaje, no es probable que llegue a medir más de un metro y medio en una maceta.

Coffea Arábica y Coffea Robusta

Una de sus variedades más popularmente conocida es la Coffea Arábica. Esta planta del café es oriunda de las montañas de Angola y Etiopía. Esta planta posee tallos y ramas delgadas, con hojas grandes, de hasta 15 centímetros de largo, satinadas, ovaladas y de color verde oscuro.

Además, durante la estación del verano la planta Coffea Arábica florece: flores blancas en forma de estrella que nacen en las uniones de las hojas.

A pesar de que, como ya hemos dicho, son muchas las variedades de plantas de café que existen, hay dos grandes tipos en los que pueden ser categorizadas: la Coffea Arábica, de la que ya hemos hablado, y la Coffea Robusta.

planta de café con granos de café

La variedad Arábica ofrece el grano de café arábigo. Este es el café más comercializado y codiciado por los bebedores de café, ya que posee mejor calidad que el grano de la variedad Robusta. A su vez, este grano tiene un mejor aroma, es menos amargo en su sabor y tiene menor cantidad de cafeína.

Por ello, nada menos que el 60% del comercio internacional cafetero está avocado a esta variedad. No obstante, este tipo de planta también requiere de una atención más cuidadosa a la hora de cultivarla.

La variedad Arábica tiene la característica de que tiene la capacidad de autofertilizarse, es decir, no necesita de la fecundación a través de insectos.

La variedad de planta Coffea Robusta, por su parte, es más resistente a las altas temperaturas, las enfermedades y los parásitos. Esta variedad de café se utiliza para complementar los cafés comerciales, ya que añadir este tipo de café reduce el costo, puesto que el precio de la variedad Robusta es menor que el de la Arábica.

Si quieres saber más sobre la variedad Arábica y la Robusta, no olvides visitar este artículo que abarca todas sus diferencias.

Cuidados de la planta de café

flor de la planta del café

Es probable que más de una vez hayas escuchado que es difícil plantar café y la verdad es que odio decirte esto, pero plantar café no es para cualquiera.

En primer lugar, la planta de café necesita unas condiciones climáticas específicas para crecer, incluyendo su entorno. El problema de esto es que esas condiciones climáticas no se encuentran en cualquier lugar, sino que solo es posible que se den en algunos sitios geográficos.

Tanto la variedad Arábica como la Robusta crecen en terrenos altos, pero existen diferencias entre las necesidades de cada una.

Por un lado, la Coffea Arábica debe cultivarse entre los 600 y 2.000 metros de altura, es decir, en lo que se conoce como un clima de montaña, fresco y húmedo, en especial en la zona del ecuador.

Por otra parte, la Coffea Robusta tiene otro rango deseado de altura para crecer: entre los 200 y 900 metros. Para este caso, las altiplanicies tropicales son el escenario ideal. Esta zona posibilita que el fruto tenga una maduración más lenta, lo que evita que la planta se estrese (no creías que solo las personas podían sufrir estrés, ¿o sí?) y que la calidad del producto sea mayor.

planta del café grande

La planta del café es un arbusto muy sensible a los efectos de su entorno, por lo que no tolera los climas extremos, tanto en temperaturas muy altas como muy bajas. El cafeto necesita crecer en un ambiente en el que se alternen dos períodos claves: de mucha lluvia y de mucho sol. De lo contrario, no dará fruto.

No obstante, demasiada agua o demasiado calor provocaría que la planta pierda sus hojas y esto la dejaría muy expuesta a las plagas y a las enfermedades.

Por lo tanto, la incógnita que queda es la siguiente: ¿cuál es el clima ideal para cultivar café? La respuesta no es sencilla: un terreno alto en el que llueva alrededor de 1.800 y los 2.800 milímetros al año.

Sin embargo, las precipitaciones de lluvia no deben concentrarse en un solo momento del año, sino que deben encontrarse equitativamente repartidas a lo largo de los doce meses.

A su vez, el terreno ideal para la variedad Arábica deberá oscilar su temperatura entre los 15 y los 24 grados centígrados. Por su parte, el terreno ideal para la variedad Robusta necesitará de entre 24 y 29 grados centígrados.

frutos de la planta de café

Sin embargo, a pesar de que parecen tener tan pocos elementos en común, las dos variedades de la planta de café necesitan, aproximadamente, entre 1.600 y 2.000 horas de sol por año.

Esto es lo que posibilita que una misma compañía produzca las dos variedades de grano en una misma zona. Aunque, por supuesto, cada una a su altitud correspondiente.

Pero, ¿creías que eso era todo? ¡Pues no! Yo te lo advertí. Hay otro factor a tener en cuenta para el crecimiento de la planta del café, y es el viento. Aunque no lo creas, el viento puede hacer variar de manera drástica las condiciones climáticas. Por eso, para cultivar café hay que asegurarse de que la zona de cultivo carece de vientos fuertes.

Ahora bien, ¿qué cuidados especiales debes tener si estás cultivando café en una maceta?

Cuidados de la planta de café en maceta

planta del café en una maceta

Lo primero a tener en cuenta es que debes cambiar la planta de maceta al final de la primavera. Es importante que te valgas de un buen compost y que no elijas una maceta mucho mayor de la que la planta estaba usando antes. Además, si la planta ha crecido mucho y tiene tanta cantidad de hojas que es difícil de controlar, puedes recortarla un poco.

No olvides colocar la maceta en un sitio donde reciba una abundante cantidad de luz, pero evita exponerla al sol directo, ya que es posible que esta intensidad solar haga que las hojas de tu planta se marchiten. De igual forma, no ubiques la maceta en un lugar con poca luz porque eso hará que las hojas pierdan color y luego se mueran.

Otro factor fundamental es el riego de la planta. Es esencial que la riegues regularmente sin permitir que se formen charcos de agua en la tierra dentro de la maceta. Además, durante el verano es bueno que la rocíes una o dos veces por semana para mantener limpias y sanas las hojas.

A su vez, cada vez que riegues la planta en verano no olvides agregarle un par de gotas de fertilizante. Por supuesto, la cantidad de gotas de fertilizante que puedas agregar a la planta dependerá de su grado de madurez.

planta del café

La temperatura ideal de tu planta en las temporadas de otoño e invierno son los 8°C. Durante este período, la frecuencia de riego es menor: alcanza con que el compost esté siempre húmedo. Recuerda que debes asegurarte de que el ambiente sea fresco pero sin permitir que la planta esté expuesta a las corrientes de aire.

No obstante, las condiciones cambian cuando se trata del momento de siembra. El momento perfecto para sembrar las semillas del café es durante el fin del invierno y el comienzo de la primavera. Debes plantarlas a unos 13 milímetros de profundidad, a una temperatura de 30°C y en un ambiente más bien oscuro. El compost debe encontrarse siempre húmedo.

Una vez que comiencen a aparecer las plántulas, será el momento de trasplantarlas para que reciban un poco más de luz y menos calor y humedad.

Debes cultivar las plántulas individualmente, cada una en una maceta de 7 centímetros de diámetro. Al llegar el verano, podrás utilizar los esquejes de los brotes más firmes para germinar las hojas. Para lograrlo, colócalos en un compost de turba y arena a una temperatura de 18°C con mucha humedad.

¡En pocas semanas podrás ver que han echado raíces! Entonces será la hora de trasplantar cada uno a macetas de 10 centímetros de diámetro.

 

Comparte esta publicación

Share on facebook
Share on linkedin
Share on twitter
Share on email
Tu dosis de café mensual

Suscribite a la newsletter

Y comienza a aprender todo sobre el café que tanto amamos. 

No hacemos spam. Solo contenido de valor.